Voluntarios de varias protectoras y entidades especializadas han conseguido rescatar con vida alrededor de una veintena de animales afectados por el incendio forestal declarado en Los Gallardos. Tras varios días de intensas labores sobre el terreno, los equipos destacan la coordinación entre asociaciones, administraciones y colaboradores para atender a los animales supervivientes y suministrar alimento y agua en las zonas devastadas.
El incendio forestal que afectó al entorno de Los Gallardos ha dejado tras de sí un importante impacto sobre la fauna doméstica y silvestre. Sin embargo, el trabajo desarrollado por decenas de voluntarios ha permitido recuperar con vida alrededor de una veintena de animales que habían quedado atrapados o desorientados tras el avance de las llamas.
Durante varios días, integrantes de distintas protectoras y organizaciones especializadas recorrieron las áreas afectadas en jornadas de trabajo que, en algunos casos, se prolongaron hasta las 16 horas diarias. Su labor se centró tanto en la localización y rescate de animales como en el reparto de agua y alimento en aquellos lugares donde todavía podían encontrarse ejemplares supervivientes.
En el operativo participaron miembros de las protectoras Furia y Eleos, así como especialistas de Equinac y otros colaboradores llegados desde distintos puntos de España para reforzar las tareas de búsqueda y rescate.
Gracias a esta coordinación fue posible recuperar perros, gatos y otros animales domésticos que habían sobrevivido al incendio, además de rescatar dos ovejas, una de ellas ciega, que permanecían en una de las zonas afectadas.
Los voluntarios también prestaron apoyo a numerosos propietarios que habían perdido el contacto con sus animales durante la evacuación y colaboraron con los servicios de emergencia para facilitar la localización de ejemplares que aún permanecían en el monte.
Una experiencia marcada por el drama humano
Los integrantes del dispositivo reconocen que las labores de rescate han estado marcadas por la dureza de la situación vivida en la zona incendiada. Además de atender a los animales, muchos voluntarios compartieron con los vecinos momentos de gran dificultad derivados de las pérdidas materiales y personales ocasionadas por el fuego.
Las asociaciones destacan que el componente emocional ha sido uno de los aspectos más duros de una intervención que ha exigido un importante esfuerzo físico y psicológico por parte de todas las personas implicadas.
El operativo desarrollado en Los Gallardos ha vuelto a poner de manifiesto el papel fundamental que desempeñan las entidades de protección animal en situaciones de emergencia. Su capacidad de movilización y la experiencia acumulada en rescates han permitido complementar el trabajo de los servicios oficiales y atender a numerosos animales que, de otro modo, habrían quedado sin asistencia.
Las organizaciones participantes han agradecido la colaboración de los numerosos voluntarios y las personas de toda la provincia y de otros puntos de Andalucía que han aportado recursos materiales o ayuda logística, al tiempo que han reiterado la necesidad de seguir apoyando este tipo de actuaciones para responder con eficacia ante futuras emergencias relacionadas con incendios forestales.







