Ya pasó recientemente en las fiestas de La Isleta del Moro: Sin encomendarse ni a dios ni al diablo, la empresa Autocares Ramón del Pino organizó el desembarco de centenares de jóvenes en las Fiestas de la Isleta del Moro, sin tener para nada en cuenta la capacidad de recepción de esta pequeña población y la gran vulnerabilidad ecológica del Parque Natural de Cabo de Gata. El caos, la suciedad y los conflictos vinieron dados.
Ahora son las fiestas de Agua Amarga y la historia amenaza con repetirse: Aunque las empresas Autocares Bernardo y Frahermar han tenido el “detalle” de preavisar al Ayuntamiento para informarle de su intención de hacer llegar seis vehículos, de unas 50 plazas cada uno, para “acercar” a las fiestas de esa pequeña localidad otros tantos jóvenes.
El Ayuntamiento de Níjar esta vez ha hecho lo que debía hacer: Comunicar a las empresas que no serán bien recibidas, y al Parque Natural de lo que está ocurriendo.
Si se permiten estas situaciones, estaremos viendo el principio del fin del Parque Natural de Cabo de Gata y se acelerará la latente turismofobia que ya existe en sus poblaciones.







