A los habituales silbidos y abucheos de la oposición, partidos políticos, sindicatos y demás fauna sociopolítica en Andalucía a los que Moreno Bonilla se enfrenta cómodamente con la suficiencia que le da la mayoría absoluta en el Parlamento, se ha unido otro inesperado protagonista que le puede hacer estallar el tímpano, además de perder su estatus político actual: el barómetro del Centro de Estudios Andaluces.
La deficiente actuación de la Junta en materia sanitaria en general y de los cribados del cáncer de mama en particular ha provocado en Andalucía un rechazo popular sin precedentes. Una circunstancia que ha quedado reflejada perfectamente en la última encuesta del CIS andaluz, incluso a pesar de no medir por completo el alcance de la crisis de los cribados, ni tampoco las medidas puestas por el Gobierno andaluz para controlarlo.
No obstante sin este cálculo, el 21,6% de los encuestados por el Centro andaluz tiene a la Sanidad como su mayor problema frente al 11,6% del sondeo de julio. Diez puntos más que añade la indignación ciudadana frente a la infame gestión realizada por el gobierno andaluz en en el programa de detección precoz del cáncer de mama a más de dos mil mujeres, con resultado de muerte en algún caso.
El otro pitido del Centro de Estudios advierte sobre el futuro incierto del presidente de la Junta y su partido ante una posible pérdida de la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. Aunque el PP seguiría siendo la fuerza más votada, el barómetro señala de Moreno Bonilla podría quedarse sin el control de la Cámara al lograr entre 54/56 escaños, un punto menos respecto a la anterior oleada y 2,4 puntos si se compara con el resultado que logró en junio de 2022, cuando obtuvo la presidencia de la Junta. El límite en el Parlamento está en 55 diputados.
La caída del PP señalada por el centro demoscópico andaluz coincide con el aumento del PSOE, que recupera 3,5 puntos respecto al sondeo de julio hasta los 26/29 parlamentarios, aunque todavía con peores resultados que los logrados por Juan Espadas en las elecciones autonómicas anteriores. El efecto Montero sigue sin aparecer. A continuación VOX que gana 1,2 puntos respecto a julio, consiguiendo 16/18 escaños frente a los 14 actuales. En la izquierda radical, Por Andalucía obtendría 6/8 escaños, y Adelante Andalucía, la formación liderada por Teresa Rodriguez, entre 2/3 escaños.
Hasta la convocatoria de las próximas elecciones autonómicas en Andalucía, Moreno Bonilla se enfrente a un panorama incierto que le puede hacer perder los escaños decisivos en el Parlamento regional para seguir gobernando en solitario como ahora señalan los sondeos. Un escenario donde el tramoyista de confianza del presidente andaluz -Antonio Sanz, también nuevo consejero de Sanidad- junto al resto del Gobierno tendrán que trabajar perseverantes y cambiar la actual escenografía política si no quieren perder la mayoría actual en la Cámara.
La dificultad para responder a todos los retos sociales y económicos que demanda la ciudadanía están haciendo mella en el Gobierno de la Junta de Andalucía. En efecto, una situación que deberán reconvertir en pocos meses si el PP pretende conservar el gobierno en solitario y no tener que recurrir a otras formaciones para poder configurarlo.








