El Ayuntamiento de Níjar informó a bombo y platillo de que se iban a instalar contenedores para reciclar los bioresiduos e incluso regalaron a cada vecino un cubito y bolsas para recogerlos. Muchos meses después se instalaron contenedores en las calles del pueblo, aunque no se podían usar porque estaban cerrados y tampoco se dio al vecindario ningún tipo de información. En las calles de nuestros pueblos, los contenedores se quedaron cerrados durante meses. Hasta que no se produjo una queja de la Asociación Vecinal, el Ayuntamiento no dio información y no se comenzaron a entregar las llaves para que los vecinos pudiésemos usarlos. Todo ello con muy pocas instrucciones e información previa para su uso. De hecho, mucha gente no se enteró de la información por el Ayuntamiento, sino a través del chat vecinal. En esta situación, sólo los vecinos realmente interesados hemos comenzado a usar los contenedores marrones.
Los contenedores “marrones” son los contenedores para compost, nuestra basura orgánica, nada de plástico ni basura miscelánea. Pero esto ya lo tienes que saber, o te lo han contado, o lo has adivinado, con los dibujos en su exterior.
Nos dieron unos folletos en la plaza del pueblo, si llegabas a estar, un miércoles por la mañana cualquiera, sin avisar. Este es su concepto de publicidad e información.
En otros pueblos, quizá mucho más al norte, se molestan en colgar carteles, publicidad en la televisión local, en las redes sociales. Explicando como usar estos contenedores de reciclaje orgánico, y por qué es tan importante. Otros pueblos mucho más al norte, te llevan a ver las instalaciones, y facilitan hablar con los que separan la basura, para que entiendas porqué es importante que no haya residuos de otros tipos en esta basura, sólo orgánica, solo los deshechos del plato de comida, los huesos del caldo, las espinas del pescado. Porque irá en nuestra tierra, se usará como compost, y nutrirá la tierra de las zanahorias del futuro próximo.
Pues si quieres una de estas llaves para abrir el contenedor, debes enviar un correo electrónico a bioresiduos@nijar.es , identificándote con tu teléfono y dirección y te llegará a la puerta de tu casa, junto con una cesta pequeña con bolsas de basuras para el “compost”. Aparentemente necesitas utilizar las bolsas especiales, que respiran u no crean un microclima para que no se descomponga todo más rápido.
La cestita es pequeña, porque como sólo es orgánico, tarda en llenarse y es mejor tirarlo a menudo, antes de que se desponga.
Todos se preocupan por las moscas, que atraerá porque no es hermética: la cesta es más bien como una malla. Pero funciona al revés: al respirar la basura, tarda en descomponerse, y tampoco huele.
Al no estar abierta, y tener que informarte para conseguir la llave (no es tan evidente) tienes que realmente querer hacerlo, tener correo electrónico y proponértelo.
Los actos nuevos de civismo, pensar en el futuro de otros, cuesta inculcar en cualquier lugar, y deberíamos facilitar su inclusión en la comunidad de una manera sencilla y rápida. En cuanto más complicado, más barreras.
Será una de las razones, por frustración de algunos de no poder usarlas, o no entender el sentido de “la llave, que ya han aparecido dos contenedores vandalizados. Otro problema que nos estamos encontrando es que no hay suficientes contenedores. Al ser una basura que tienes que tirar muy a menudo, debería estar a menos de 100 metros de tu casa, y este no es el caso para muchos vecinos.
Quizá podrían colgar una llave y explicar el porqué de la llave con instrucciones en el mismo contenedor. La razón es muy sencilla: para que lo utilice personas que saben para que es, y porqué tiene llave: es importante que esté bien cerrada para no permitir la entrada de animales o bichos, al ser una basura de fácil descomposición.
Esperemos que entre todos podamos conseguir utilizar estos contenedores correctamente, con frecuencia, y estar a la altura del resto del país, que nos corresponde especialmente por estar dentro de un parque natural que queremos conservar.










