El de la foto soy yo esperando el autobús en mi pueblo, en El Pozo de los Frailes, a las tres de la tarde, a pleno sol. Seguro que en países del tercer mundo se podrán encontrar mejores paradas de autobús. Estas son las comodidades que tenemos las personas que vivimos en los pueblos del Parque Natural. Hoy voy a pasar por encima del problema del inexistente transporte entre nuestros pueblos.
En la parada no puedo ampararme en ninguna sombra, de ninguna manera. No existe ninguna señalización de la parada, tan solo ese banco que podéis ver en la fotografía. Para el Ayuntamiento los problemas de movilidad reducida no son su problema, son problemas de la gente que los padecemos. Por eso tengo que salir de casa con mucho tiempo y la espera del bus se convierte para mi en un verdadero suplicio.
Quiero decir que tendré algunos derechos, aunque esté cojo, porqué pagó mis impuestos como todo el mundo. Tengo nada más que un 76% de discapacidad, pero las barreras arquitectónicas -es muy duro decirlo- solo son mi problema, al Ayuntamiento se las trae al pairo.








