Precisamente cuando se cumplen 23 años del atentado más grande sufrido por España por un ataque terrorista, como consecuencia nuestra participación en una guerra, y que se saldó con 193 muertos, parece que no había otro momento para que el líder de la derecha española (y digo líder porque él es quien realmente manda), ha pedido el apoyo para participar en otra.
José María Aznar no ha tenido ningún reparo ni ningún rubor en entrar sin aspavientos en el debate social pretendiendo orientar la posición de la sociedad española y del gobierno en el apoyo de la nueva guerra montada por EE.UU. e Israel
Violando el derecho internacional y sin el respaldo de la ONU, por cierto: tal y como lo hizo él en su tiempo, parece que no ha aprendido nada, nos viene a decir donde “tenemos que estar”.
En el ámbito de la comunidad internacional, hay un sentir y un consenso de que las guerras solo sirven para servir a los intereses espurios de unos cuantos, donde ellos no van, pero si quieren disponer de las vidas de otros seres humanos, gente joven fundamentalmente, para que sean ellos los que mueran en el campo de batalla.
La sociedad española no es de tradición belicista, por eso le costó bastante trabajo a Felipe Gonzalez meternos por la puerta de atrás en la OTAN.
La encrucijada de la comunidad internacional no pasa por uno de sus mejores momentos, pero estoy seguro de que actuar de forma unilateral y utilizando solo la herramienta de la guerra y la ley del más fuerte, no nos traerá nada bueno
Una vez más, como siempre, hay que decir: ¡¡¡NO A LA GUERRA!!!








