El pasado 16 de abril, La Crónica del Parque publicó el artículo titulado Los andaluces de hasta 14 años viajarán gratis en transporte público con la Tarjeta Joven. En él se reflejaban las declaraciones de la consejera de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Rocío Díaz, por las que informaba que “El transporte metropolitano será gratuito para los andaluces de hasta 14 años a partir del 1 de julio con el uso de la Tarjeta Joven de Transportes de la Junta de Andalucía”.
Ni en la información aportada por la Junta de Andalucía, ni en las declaraciones de la consejera se hizo la más mínima mención a un aspecto que, desde luego, era importante: La “tarjeta joven” que se anunciaba a bombo y platillo había sido posible gracias a los fondos aportados por el Gobierno de España.
Muy pocos días después La Crónica publicaba un segundo artículo en referencia a este asunto: Por «deslealtad», el Gobierno retira a Andalucía las ayudas para el transporte público a menores de 14 años. Es decir, que fue gracias a la contundente respuesta del Ministro de Transportes como pudimos conocer todos los detalles que explicaban la medida anunciada por la Junta de Andalucía.
Desgraciadamente, también pudimos conocer que por una burda estrategia partidista de ocultar la realidad (la tarjeta se ponía en marcha gracias a fondos gubernamentales y no de la Junta de Andalucía) y por la deslealtad institucional de la Junta de Andalucía (no cumplir un acuerdo suscrito con el Gobierno de España que obligaba al gobierno autonómico a difundir la procedencia de esos fondos, de la misma forma que se hace con los fondos europeos) la población andaluza perdía un importante beneficio para su juventud.
Además, este hecho lamentable ha sido protagonizado por un Gobierno Autonómico que se caracteriza por la permanente emisión de quejas por la escasa financiación que le llega del Gobierno de España. Después de esto, su credibilidad queda ciertamente tocada: ¿Qué hay de realidad en estas quejas y cuanto de manipulación política para confrontar con el Gobierno Progresista?
Arrogándome una representatividad que no me corresponde, me atrevo a decir que este tipo de política no es del agrado de los andaluces. Es un hecho cierto e incontestable que la consejera ha ocultado la verdad, ha incumplido un contrato que firmó libremente y ha causado un grave daño a los jóvenes andaluces. En mi humilde opinión, algún tipo de responsabilidad política debería asumir la señora Díaz ¿o no?.








