Talleres de tauromaquia de la diputación de Almería: ¿esto no es adoctrinamiento infantil?

La diputada de Cultura en la presentación de los Talleres.
Opinión
El autor de este artículo de opinión

José Francisco Cano. Sociólogo.

Hace pocos meses, la Asociación Antitaurina de Almería “La tortura no es cultura” anunciaba su compromiso con la recogida de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) “No es mi Cultura” que se está desarrollando a nivel nacional. Esta campaña busca reunir 500.000 firmas y derogar la ley que declara la tauromaquia como patrimonio cultural.

La ILP “No es mi Cultura” fue presentada por colectivos animalistas el pasado mes de enero y admitida a trámite por el Congreso de los Diputados en los primeros días de febrero. Es decir que, conforme a la Ley, los promotores disponen hasta el mes de septiembre de 2024 para reunir un total de 500.000 firmas, con el fin de que se pueda iniciar su tramitación en la Cámara del Congreso de los Diputados.

Esta iniciativa está promovida por una Comisión Promotora, formada por personas de reconocida trayectoria en la protección animal. Con ella, un amplio grupo de activistas y juristas se comprometieron para sacar adelante la mayor y más ambiciosa campaña social para que la tauromaquia deje de ser considerada legalmente como patrimonio cultural de nuestro país. La iniciativa cuenta con el apoyo de un número muy importante de organizaciones de protección animal y del medioambiente, protección de la infancia y asociaciones culturales.

Tal y como señala la comisión promotora, con la ILP se pretende terminar con el “blindaje” que la Ley para la regulación de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural, aprobada durante el Gobierno Popular del año 2013, otorgó a la tauromaquia. Dicha Ley impide que las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos, en el ejercicio de las competencias que les otorga el ordenamiento jurídico, puedan prohibir o regular espectáculos que generan un fuerte rechazo social. De esta manera, se limitan las competencias autonómicas y locales, y se sobreprotege a la tauromaquia, por encima de cualquier otra manifestación cultural o artística.

Es decir: la ILP no pretende prohibir las corridas de toros, sino sólo posibilitar que las comunidades autónomas y los ayuntamientos puedan tomar las decisiones que estimen oportunas en relación a las corridas de toros, en el ámbito de sus respectivas competencias.

Pero, ¿a los españoles nos gustan “los toros”?.

La asociación almeriense apoya la visión de que la cultura española es rica y variada, y no necesita incluir prácticas que causan sufrimiento animal. Según esta asociación “En pleno siglo XXI la mayoría de la población española considera que la tauromaquia no refleja los valores éticos y culturales de la sociedad contemporánea, según se desprende de diversos estudios”.

Afirmación que parece ampararse en diversas investigaciones, realizadas también por muy diversas entidades e instituciones. Así, La encuesta de hábitos y prácticas culturales en España, realizada por el Ministerio de Cultura en 2018-2019, refleja datos bastante reveladores sobre la situación actual: “La tasa anual de asistencia a festejos taurinos se situó en el 8,0% de la población, y sólo el 5,9% acudió a una corrida de toros, novillos o rejones”. Otros estudios arrojan datos similares como el realizado por la Fundación BBVA “Visión y Actitudes hacia los Animales en la Sociedad Española”’ en el año 2022, según el cual 8 de cada 10 españoles se manifiesta contrario al uso de animales en la tauromaquia. O la encuesta SocioMétrica para El Español, que en 2019 mostraba que más del 50% de los españoles está a favor de prohibir o limitar las corridas de toros.

La diputación de Almería, en otra onda.

Pero la diputación provincial de Almería no parece preocuparse del cambio de opinión que, cada día con más solvencia, se instala en la sociedad española y, también, en la almeriense. Según sus propias palabras “Con el objetivo de difundir la tauromaquia entre los almerienses de una forma amena y divertida, la Diputación de Almería, junto a la Asociación Escuela Taurina de Almería, ponen en marcha una nueva edición de los Talleres de Tauromaquia que este año llegarán a 8 municipios entre los meses de julio a octubre. En cada una de las jornadas a celebrar en la provincia los asistentes podrán participar en la representación de un encierro infantil y una posterior exhibición de toreo de salón”.

Los Talleres se celebrarán en Tíjola, Alcolea, Berja, Laujar de Andarax, Macael, Gádor, Huércal Overa y en una de las localidades del Parque Natural: Agua Amarga, concretamente el día 24 de julio. La vicepresidenta y diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, ha explicado que “Su objetivo es acercar la cultura taurina a toda la sociedad y, al mismo tiempo, a los más pequeños”.

La diputación no ha informado del gasto público que supondrá esta actividad, que sorprende a muchas personas. Especialmente porque está dirigida a un público infantil que, desde luego, no parece el más apropiado para ser “educado” en un espectáculo sangriento, que supone dolor y muerte para un animal, y a veces también para los toreros.

Menos mal que no hablamos de educación en materia de diversidad social, o de educación sexual, porque algunos no dudarían en calificarlo de “adoctrinamiento”.

 

 

 

 

 



Imagen de la campaña La tortura no es cultura.

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