Nuestro emprendedor se llama Santiago Oreja y tiene 50 años. Reside en Carboneras, pero antes vivió en Madrid y antes, en Valladolid. Nos dice que se siente un poco nómada, ha pasado por muchos lugares, y cada uno de ellos ha dejado una huella en su camino.
Lo dice como si fuera lo más normal del mundo: “llegué al mundo de los videojuegos siendo casi un niño, cuando tenía 13 años”. Fue entonces cuando desarrolló su primera creación: un simulador de vuelo de un helicóptero de combate, el Apache AH-64. Aquella fue una experiencia emocionante, pero sus padres consideraron que pasaba demasiado tiempo frente al ordenador –lo que para ellos era un juguete– y decidieron guardarlo para que se centrara en los estudios. Ahora les agradece aquella decisión, aunque sigue erre que erre.
“Con los años y tras muchas aventuras profesionales, llegó un momento en que sentí que todo lo que hacía ya no me llenaba. Fue entonces cuando decidí reconectar con mi versión más joven, con aquel niño lleno de ideas e ilusiones por el desarrollo de videojuegos. Esa nostalgia creativa me llevó a retomar este camino con una visión distinta, optando por hacer las cosas de una manera completamente diferente a lo que existe actualmente en el panorama de los juegos para móviles. Mi objetivo fue y lo sigue siendo, aportar algo fresco y único a esta industria”.
Un estudio que se llama coneñe.com y un juego llamado ZeroMinus
Santiago tiene ahora un estudio independiente de creación de videojuegos (ubicado en Carboneras), con tecnología propia y muy original, que ganó un premio nacional universitario a la mejor tecnología por la Universidad Politécnica de Madrid y la Cátedra Movistar para el desarrollo de aplicaciones móviles.
Su estudio se llama www.coneñe.com con el que se puede contactar a través de la web, donde hay una opción para enviar mensajes que llegan directamente al WhatsApp. Con su propia tecnología ha desarrollado su segundo juego, llamado ZeroMinus que obtuvo un premio nacional a la innovación. Es un juego de puzzles realmente adictivo, pero con una adición positiva.
A diferencia de lo que es lo habitual en el mundo del videojuego para móviles, sus juegos no contienen ni un solo anuncio, y mucho menos microtransaciones de ningún tipo, para proteger a nuestros pequeños y adolescentes de la compra compulsiva.
El juego es gratuito durante una semana y, si quieres apoyar el estudio, puedes adquirir la versión registrada por tan sólo 4,95€.
La mecánica es muy simple, en una cuadricula de 10 x 10 tienes repartidos aleatoriamente el 9,8 y 7, y estos pueden formar grupos, cuando un mismo número está conectado por sus aristas con otro igual, es cuando se puede restar para llegar al cero. La estrategia consiste en dónde hacerlo.
Santiago dispone de recursos escasos para impulsar su proyecto, por lo que está buscando tanto patrocinadores que quieran apoyar la versión eSport de este juego, como la mayor difusión posible (ya sabéis como podéis ayudar: difunde el enlace de este artículo a través de tu WhatsApp y compra la versión registrada por menos de 5 euros).
El juego, como todos los que coneñe.com está desarrollando, ha sido creando siguiendo los principios de Eric Kandel, científico americano especialista en neurociencia, que gano el Premio Nobel en el 2000 por sus descubrimientos sobre la neuroplasticidad sináptica.
Así, jugando a ZereMinus puedes conseguir estos efectos positivos:- Potenciar la visión espacial.
– Potenciar la concentración
– Ayuda a prevenir el Alzheimer.
– Ayuda a la relajación.
– Trabaja la neuroplasticidad.
– Trabaja la coordinación ocu-manual
– Mejora la psicomotricidad.
– Ayuda a conocer gente.
El juego se puede descargar por ahora para Android, aunque a mediados del año que viene estará disponible también para IOS.
En GooglePlay se encuentra muy fácilmente escribiendo “ZeroMinus”.








