Hijo y nieto de cantaores, Cristo Heredia es una de las voces que sobresalen en el panorama flamenco actual, no solo el almeriense. Ha trabajado con maestros como El Niño Joseleo La Lupe.
Cristo Heredia es nieto del cantaor Juan el Pirri y su padre es Juan Heredia el Hércules, cantaor y compositor. Para su familia el flamenco es una forma de vida. Dice: “Nosotros somos flamencos en el sentido de que nuestra música es el flamenco y nuestros valores son flamencos. Lo mamamos de forma natural desde el nacimiento. Mi sobrinito Hércules, que tiene 16 meses, lleva bailando y moviendo las manos y haciendo como que canta desde los seis meses, porque es lo que se mama en casa”.
Y sigue diciendo: “El flamenco es mestizaje, nace de la unión de las culturas. A mí me hace mucha gracia cuando hablan de pureza. El flamenco tiene ritmos árabes, melismas musicales árabes, acompañamientos indopaquistaníes, ritmos africanos como el cuatro por cuatro, el toque de la creación y la forma de interpretación del gitano, y luego lo mezcla con el romancero castellano español, porque lo primero que se aflamenca son los romances medievales”.
“El flamenco se engrandece cuando lo mezclas con músicas con alma. Pero hay músicas, por la composición de las letras, las formas interpretativas que utilizan, con las que el flamenco decrece. El flamenco-reggaetón es una aberración. O cuando se mezcla con el death metal no gana nada. Pero yo no soy purista, he cantado flamenco con bolero, participé en un grupo en el que estaba Diego Cruz, la bailaora Ana Alonso, Antonio Luis López, que era El Quejío del Soul, en el que mezclábamos soul con flamenco, cantábamos ‘Georgia on my mind’ por bulerías”.
Declaraciones obtenidas de la entrevista publicada en el número de julio de 2023 de la revista Foco Sur.







