La empresa almeriense Cosentino ha recurrido ante el Tribunal Superior de Castilla y León la sentencia del Juzgado de lo contencioso-administrativo de Ávila, que declaró no ajustadas a derecho las licencias ambientales y de obra concedidas por el Ayuntamiento de Diego del Carpio (Ávila) para la extracción de cuarzo en ese término municipal dentro de lo que se conoce como mina Margarita, que afecta también a la provincia de Salamanca. La sentencia declaró nulas las licencias al entender que se basan en una Declaración de Impacto Ambiental que fue emitida en el año 2013 y que está caducada.
La Plataforma Ecologista de Ávila, organización que recurrió la concesión de esas licencias, prepara ya su escrito de oposición a ese recurso. Su portavoz, Fernando Pérez, explica que «la apelación busca mucho el defecto de forma más que de fondo». En su opinión, “ la sentencia del tribunal de Ávila está sólidamente argumentada, con hechos acreditados difícilmente combatibles», dice, por lo que tienen esperanzas de que no prospere el recurso.
En todo caso, el procedimiento judicial va a impedir que, de momento, se abra la mina a cielo abierto prevista y que sería la continuidad de la explotación de cuarzo que se ha hecho en el cercano municipio salmantino de Chagarcía Medianero.







