El envejecimiento de la población en España continúa su tendencia alcista y la proporción de las personas sénior en el total de la población activa es cada vez mayor. Así, la representación de los sénior (mayores de 55 años) entre las personas que tienen edad para trabajar tiene un peso cada vez más creciente, hoy del 20,8%, frente al 13,6% de hace una década y el 10% de hace veinte años. En 2024, por primera vez, las personas activas mayores de 55 años superan los 5 millones (5.089.500) en España, un 4,6% más que en 2023 (4.865.800). Si bien en el conjunto de España los mayores de 55 años suponen el 20,8% de todos los ciudadanos en activo, llama la atención Almería, con tan solo el 16,8%, la provincia con menor porcentaje de trabajadores mayores de 55 años en España, según un estudio de la Fundación Adecco.
Por Comunidades Autónomas, Castilla y León (25,8%), Asturias (24,3%) y Cantabria (23,4%) son las regiones que presentan una fuerza laboral más envejecida, con una mayor proporción de personas sénior (mayores de 55 años) entre el total de la población activa. En el lado contrario se sitúan Baleares (18,3%), Murcia (19,1%) y Andalucía (19,6%). En cualquier caso, en todas las Comunidades Autónomas la proporción de fuerza laboral sénior es cada vez mayor.
Con todo, esta situación es muy heterogénea en cada una de las provincias españolas. Si bien en el conjunto de España los mayores de 55 años suponen el 20,8% de todos los ciudadanos en activo, hay algunas zonas donde esta cifra se dispara, llegando a alcanzar el 28,9% en Ávila, seguida de Teruel (28,2%), Zamora (27,8%), Burgos (27%), Lugo (26,8%), Soria (26,6%), Valladolid (25,8%), Palencia (25,5%), León, Segovia y Vizcaya (25,2% en los tres casos). Unas cifras que, por el contrario, casi duplican las de Almería (16,8%), la provincia, con una menor ratio de población activa sénior, seguida de Lérida (16,9%), Guadalajara (17,8%), Toledo (18,1%), Baleares (18,3%), Huelva (18,4%), Tarragona (18,7%), Murcia (19,1%), Sevilla (19,2%), Cádiz (19,4%), Málaga (19,5%), Las Palmas (19,6%), Madrid (19,8%) y Valencia (19,9%). Unas cifras que ponen de manifiesto que, aunque haya algunas provincias algo más envejecidas que otras, el desafío es generalizado a lo largo y ancho de la geografía española.
Para Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, “el proceso de envejecimiento ha cogido velocidad de crucero en España y tiene un gran impacto en el mercado de trabajo. En primer lugar, la fuerza laboral es cada vez más sénior y urge desterrar los prejuicios y estereotipos que dificultan el acceso al empleo de las personas más veteranas, a las que se asocia con obsolescencia o menor flexibilidad”. Por otra parte, el envejecimiento trunca las perspectivas de reemplazo generacional, siendo urgente apostar por la cualificación de la ciudadanía como política tractora del país, en opinión del ejecutivo de la empresa de recursos humanos.







