El futuro de Muface sigue en el aire, con ASISA y el Gobierno en el centro de una negociación que podría marcar un antes y un después en el modelo sanitario de los funcionarios. Por ahora, ASISA mantiene todas las opciones abiertas y niega las informaciones que apuntan a una retirada definitiva o a propuestas específicas de negociación con el Ejecutivo.
La situación actual de Muface es crítica. El Gobierno ha intentado evitar que el concurso quede desierto tras la negativa de Adeslas y DKV de aceptar las condiciones actuales, que consideran insuficientes para cubrir los costes del servicio. La oferta gubernamental propone una subida de la prima media por mutualista del 26,62% para dos años, con un aumento adicional hasta el 33,5% en caso de extenderse un tercer año. Esto supondría un incremento total de 957 millones de euros, elevando la inversión a 4.478 millones.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo hacia el 27 de enero, fecha clave para definir el futuro de la mutualidad a la que están acogidos 1,5 millones de funcionarios y familiares en toda España, incluidos los 322.868 en Andalucía a través de Adeslas (109.774 pólizas); ASISA (105.838); DKV (45.227) y Seguridad Social (62.023).







