Terque es un pequeño pueblo situado en la Alpujarra almeriense. Dista alrededor de unos 60 km. desde la costa del Parque Natural del Cabo de Gata, una hora de camino en coche. Terque es conocida por sus variados museos, que nadie espera encontrar en un pueblo serrano que hoy no llega a los 400 habitantes: el Museo Provincial de la Uva del Barco, el Museo Etnográfico, La Modernista: Tienda de tejidos, el Museo de la Escritura popular y la Cueva de San José. No se pierdan las fotos que publicamos al final del artículo.
Durante años, los museos de Terque han sobrevivido con el esfuerzo de sus propios vecinos que, con muy poca ayuda pública, los han creado, mantenido y atendido para el deleite del vecindario y de sus visitantes.
Desde hace poco más de un mes, los museos se han visto obligados a cerrar por falta de recursos económicos. Pero los vecinos y vecinas de Terque no se rinden y han lanzado una campaña a través de las Redes Sociales para conseguir fondos y apoyo popular de toda la provincia a través de la Asociación de Amigos de los Museos de Terque. A los 20 días de iniciarse la campaña ya habían conseguido recaudar más de 10.000€.
¿Quieres apoyar este proyecto, y pertenecer a la Asociación de Amigos de los Museos de Terque?
Para hacerte socio individual en la asociación, sólo tienes que realizar un ingreso de la cuota anual de 30 euros en la cuenta de Unicaja ES68 2103 5010 51 0030014339, cuyo
Titular es la Asociación Amigos de los Museos Terque. Al hacer tu ingreso debes indicar tu nombre y apellidos en el concepto del ingreso. Si eres socio/a tienes acceso gratuito a las visitas, exposiciones y actividades organizadas en los Museos de Terque.
El Museo Etnográfico
El que resulta más llamativo es el Museo Etnográfico, que recoge multitud de objetos y documentos (sorprendentemente bien ambientados) de los siglos XVII al XX. También es llamativo que el museo, aunque se sitúa en un edificio de propiedad municipal, es gestionado por la asociación, que ha sabido recuperar para su patrimonio cultural muchos bienes de vecinos que, sin su esfuerzo e interés hubieran acabado en el vertedero o, en el mejor de los casos, en anticuarios privados.
En una antigua casa de dos pisos pueden verse diferentes estancias y rincones dedicados a la farmacia, la herrería, la escuela, la peluquería, la tienda de ultramarinos, la mercería, el estanco, la tonelería, la agricultura y la ganadería, la cocina, el dormitorio y la muerte.
Además, en Terque se pueden visitar monumentos como su iglesia mudéjar, edificada a finales del siglo XVI sobre las ruinas de la anterior que ardió durante la rebelión de los moriscos; los vestigios del Castillo del cerro de Marchena, la Fortaleza del cerro de la Matanza y la Casa de los Caballitos, construcción burguesa de finales del siglo XIX que sobresale por los animales que coronan su cornisa, que no son caballitos, sino grifos (animales fantásticos con cabeza y alas de águila y cuerpo y garras de león).











