No solo ocurre en Cabo de Gata: La carretera de la Alpujarra, un punto negro de atropellos de fauna silvestre

Garduña atropellada en esta carretera
La provincia
La Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almeriense (Serbal) ha alertado del grave peligro de atropello de fauna silvestre en la carretera A-348, conocida como la carretera de la Alpujarra, y de forma especial, entre los municipios de Canjáyar y Rágol.

Esta vía interurbana se encuentra en la Sierra de Gádor, paralela al curso del río Andarax y muy cerca del área recreativa El Cristal. Es una zona de paso para los animales que bajan del monte en busca de agua y alimento, produciéndose así muchos atropellos. Y no solo de pequeños vertebrados como garduñas o conejos, sino que también se han registrado siniestros con jabalíes. Una situación peligrosa, como señala el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que en 2021 puso en marcha un proyecto para cifrar los atropellos de fauna. En la justificación del mismo alertaba de que «los atropellos que afectan a ungulados, como ciervos, corzos o jabalíes, pueden dar lugar a peligrosos accidentes de tráfico».

La carretera A-348 es uno de los puntos negros para la fauna almeriense, pero no es el único. Sin embargo, actualmente no existe ningún estudio ni datos sobre los atropellos de animales en la provincia de Almería. Emilio González, presidente de Serbal, lamenta que Almería sea una de las cinco provincias españolas —junto a Gerona, Ourense, Gipuzkoa y Santa Cruz de Tenerife— que no tiene ningún dato dentro del programa SAFE (Stop Atropellos de Fauna en España), que se realiza a nivel estatal.

Muy pocos datos sobre un tema al que se debería dar más importancia

Sobre los atropellos de animales en las carreteras españolas hay muy pocos datos y especialmente sobre la provincia de Almería.

Entre el 9 de octubre de 2020 y el 31 de marzo de 2024 participaron en el proyecto SAFE a nivel nacional casi 300 voluntarios, que llevaron a cabo un total de 304 recorridos diferentes a lo largo de 7.638 km de autovías, carreteras de todo tipo e incluso pistas anotando los animales que encontraban atropellados.

El análisis de esos datos recogidos sobre el terreno (que no incluye ni un solo registro en la provincia de Almería) confirma que los mamíferos constituyeron el grupo más atropellado (37 %), seguido por las aves (32 %). Los anfibios constituyeron el 17 % y los reptiles el 14 % de los atropellos registrados.

En cuanto a especies, la más registrada fue el conejo Oryctolagus cuniculus (811), seguido del sapo común Bufo spinosus (406), el gato doméstico (316), el erizo europeo Erinaceus europaeus (250), el sapo corredor Epidalea calamita (248), el gorrión común Passer domesticus (194) y la lagartija colilarga Psammodromus algirus (183).

Sin embargo, la simple observación mediante paseos mensuales no supone un método perfecto para la contabilización de atropello. Por ello, los expertos han realizado una estimación de la mortalidad teniendo en cuenta otros factores como ubicación final del cadáver (algunos, como aves y serpientes, suelen aparecer fuera de la propia calzada), persistencia y eficacia de la búsqueda. Con esas variables correctoras se ha establecido que los animales con mayor mortalidad en las carreteras españolas son los anfibios (ranas, sapos), seguidos por las lagartijas (incluidas las salamanquesas), serpientes y aves pequeñas (principalmente especies del orden de los paseriformes, como gorriones).

Los carnívoros (especialmente los domésticos, como gatos y perros), los lagomorfos (conejos) y los micromamíferos (insectívoros y roedores), completan el listado. En total, la estimación de mortalidad vial sugiere que entre 18,2 y 54,7 millones de animales mueren anualmente en las carreteras españolas.



Compártelo

No te pierdas ninguna noticia. Suscríbete a nuestro canal de Whatsapp.



Más noticias de La provincia



Lo más leído de la semana

Compártelo

La Crónica del Parque, una comunicación independiente, plural, objetiva, útil e interesante para todos nuestros lectores y lectoras.