La situación de la colonia felina de Benitagla, que ya había sido denunciada por La Crónica del Parque, continúa agravándose. Vecinas que cuidan de estos animales denuncian la aparición de nuevos gatos muertos o con síntomas compatibles con un posible envenenamiento, mientras critican la falta de actuación del Ayuntamiento y la ausencia de intervención por parte del SEPRONA, pese a las reiteradas alertas que le han sido trasladadas durante los últimos meses.
El pasado sábado, la Guardia Civil tuvo que desplazarse hasta el municipio tras la aparición de nuevos casos de gatos con síntomas que podrían ser compatibles con una intoxicación por veneno. Los agentes recogieron fotografías y tomaron declaración a varios vecinos, incorporando nuevos testimonios a las diligencias, que han sido trasladadas al SEPRONA, sin que esta unidad especializada haya hecho aún acto de presencia.
Sin embargo, quienes alimentan y cuidan diariamente de la colonia aseguran que la situación dista mucho de estar controlada. Muy al contrario, denuncian que el número de animales ha disminuido de forma drástica en muy poco tiempo y que siguen apareciendo ejemplares con claros síntomas de envenenamiento o muertos.
El Ayuntamiento, advertido desde hace meses
Los vecinos afirman que el Ayuntamiento de Benitagla conoce la situación desde hace tiempo. Aseguran haber comunicado en varias ocasiones la desaparición y muerte de gatos de la colonia y recuerdan que la organización PACMA también trasladó formalmente su preocupación al Consistorio. Sin embargo, a pesar de que la protección de las colonias felinas es de la responsabilidad municipal, denuncian que no se ha adoptado ninguna medida para proteger la colonia, investigar lo ocurrido o poner en marcha un programa municipal de gestión ética conforme a la normativa vigente.
Especialmente llamativo resulta, según los denunciantes, que varios vecinos se hayan ofrecido como voluntarios para colaborar con el Ayuntamiento en la gestión de la colonia, asumiendo incluso de su propio bolsillo los gastos de alimentación, atención veterinaria y medicación de los animales. «Somos unos pocos vecinos quienes nos hacemos cargo de la colonia sin recibir ningún tipo de ayuda o apoyo municipal», lamentan.
También, críticas al SEPRONA
Las críticas también alcanzan al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil. Los vecinos aseguran que, pese a la gravedad de los hechos denunciados y a la posible existencia de un delito contra la fauna, el SEPRONA nunca se ha personado en la colonia ni ha mostrado interés por investigar lo que está ocurriendo. Es más afirman que cuando han contactado telefónicamente con el personal de esta unidad, les han comunicado que su competencia solo son los animales silvestres y no los gatos urbanos, una afirmación que en absoluto se corresponde con la realidad, ya que los hechos que están ocurriendo en Benitagla tienen claros indicios de constituir un delito.
Los vecinos consideran que la ausencia de una investigación específica transmite una sensación de impunidad que favorece que los hechos puedan repetirse.
Un posible delito con consecuencias mucho más amplias
Aunque hasta el momento no se ha localizado el supuesto veneno, los vecinos sostienen que los síntomas observados en los animales son claramente compatibles con una intoxicación. Recuerdan que la utilización de cebos envenenados constituye un hecho de extraordinaria gravedad, ya que no solo afecta a gatos domésticos o comunitarios, sino que puede provocar la muerte de especies silvestres protegidas como rapaces, córvidos, zorros u otros animales carroñeros que consuman los cadáveres.
Este efecto en cadena convierte el uso de venenos en una de las principales amenazas para la biodiversidad y puede constituir un delito contra la fauna cuando se acredita su utilización.
La situación comienza además a afectar a la convivencia vecinal. Según explican quienes cuidan la colonia, algunos propietarios han decidido dejar de permitir que sus propios gatos salgan al exterior por temor a que también puedan resultar intoxicados.
Al mismo tiempo, lamentan que exista un sector de la población que muestra un abierto rechazo hacia los gatos y llega incluso a considerar normal su desaparición, lo que contribuye a generar un clima de tensión social en el municipio.
Los vecinos consideran que los hechos han dejado de ser un episodio aislado para convertirse en un problema grave que exige una respuesta urgente de las administraciones.
Por ello reclaman al Ayuntamiento de Benitagla que asuma sus competencias en materia de gestión de colonias felinas, colabore con las personas voluntarias que llevan meses sosteniendo la colonia sin recursos públicos y promueva una investigación que permita esclarecer lo sucedido.
Asimismo, solicitan que el SEPRONA realice una investigación específica sobre el terreno para determinar si existen indicios de la utilización de sustancias tóxicas y evitar que, de confirmarse los hechos denunciados, puedan seguir produciéndose nuevas muertes de animales y daños sobre la fauna silvestre.







