Un cementerio es una gran botica fracasada, escribía Ramón Gómez de la Serna, prolífico escritor y periodista vanguardista español. Mas no por ello el camposanto debe permanecer descuidado y el espacio inalterable, pues la prescripción para la vida eterna aún no se receta en botica. Así lo ha debido entender la Corporación municipal de Oria, pueblo almeriense de la comarca del Valle del Almanzora, ante las necesidades urgentes de su camposanto por falta de infraestructuras para la prestación de los servicios básicos mortuorios en la localidad.
Su Ayuntamiento ha licitado la ampliación del cementerio municipal, con la construcción de 15 nichos de los tipos I y II, además de la limpieza del recinto. En total, un valor estimado del contrato de 110.000 euros, y un plazo considerado de ejecución de cinco meses. Los interesados tienen de plazo hasta el próximo 10 de febrero para presentar sus ofertas y siete días antes para la obtención de los pliegos que regirá el concurso en la sede del Ayuntamiento. .







