El Pleno del Ayuntamiento de Níjar, con la mayoría formada por los concejales del Partido Popular y VOX, dio el viernes el visto bueno al proyecto para construir un hotel de lujo en suelo rústico, en el mismo corazón del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, en la Playa de Los Genoveses. El proyecto tiene un rechazo radical por parte de las asociaciones ambientalistas, de los habitantes de los pueblos del Parque Natural y de la oposición municipal socialista, pero cuenta con el respaldo de la Junta de Andalucía. Invitamos a nuestros lectores a ver el vídeo que publicamos al final del artículo.
El Gobierno Municipal argumenta que se trata de un proyecto “respetuoso con el medio ambiente” y que no aprobarlo implicaría “una prevaricación”, porque “cuenta con todos los informes técnicos favorables”, hasta el punto de que la propia Junta de Andalucía otorgó hace meses un informe medioambiental favorable. Sin embargo, resulta muy difícil de explicar cómo cuadra ese discurso con el nivel de protección medioambiental que tiene la zona donde se pretende ubicar el futuro hotel, cuando para acceder a la zona es preciso abonar un precio y, según la propia Junta de Andalucía, el aforo está limitado para evitar el frágil medio natural que rodea a la playa de Los Genoveses.
El proyecto aprobado por el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía -en un alarde de verdadero eufemismo- supone la “rehabilitación” de un cortijo, que se convertirá por arte de birlibirloque en un hotel de cuatro estrellas, con 30 habitaciones, una piscina y una zona de estacionamiento. Estará situado a unos 900 metros de la playa de Los Genoveses y en pleno Parque Natural, espacio natural protegido, Reserva de la Biosfera y Geoparque, que está regulado por planes especiales.
En términos estéticos y de volumen de construcción, es cierto que el glamuroso hotel que pretende construir la empresa Torres y González Díaz, S. L. (del grupo “Playas y Cortijos”, la empresa que representa a los herederos de la famosa Doña Pakyta, que gestiona unas 3.500 hectáreas del Parque Natural) no admite comparación con el famoso Algarrobico de Carboneras. Pero, teniendo en cuenta el lugar donde se pretende hacer su construcción, supone un despropósito y una verdadera barbaridad contra un espacio natural extremadamente frágil y por eso muy protegido.
Oposición ecologista y ciudadana
Las asociaciones ecologistas, agrupadas en la Plataforma Ciudadana “Genoveses sin Hotel” recogieron más de 261.000 firmas en contra, que presentaron a primeros de año en el Registro Municipal del Ayuntamiento de Níjar. Y al dictamen mediambiental de la Junta presentaron alegaciones las asociaciones Amigos del Parque, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Salvemos Mojácar, Grupo Ecologista Mediterráneo y Seo Birdlife. En el ámbito judicial, se presentó el pasado abril un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), contra la autorización ambiental unificada que otorgó la Junta de Andalucía al proyecto.
Las organizaciones de protección medioambiental cuestionan el “interés social” y “la utilidad pública” que puede tener el hotel, como para que se pueda modificar el uso del suelo, actualmente rústico, en el que se quiere levantar. La Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), sólo permite este tipo de cambios de uso cuando existan planes especiales municipales que los avalen, al apreciar alguna utilidad pública o interés social.
Los ecologistas consideran que el interés que realmente existe en este caso es estrictamente de “índole privada” y que el suelo en el que se quiere construir es rústico y de especial protección. Señalan que los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y los Planes Rectores de Uso y Gestión (PRUG) que regulan el Parque Natural de Cabo de Gata detallan que todas las actuaciones que provoquen un “deterioro ambiental” carecen de respaldo legal.
Los conservacionistas alegan que “el mantenimiento de los aprovechamientos tradicionales -como el citado cortijo- es fundamental para los ecosistemas del parque”, pero que las actuaciones contrarias, como construir un hotel, suponen una transformación del entorno que además conlleva una mayor afluencia de personas y de vehículos por un aumento de la presión turística.
Julián Vera, presidente de la Asociación de Amigos del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, la organización ecologista con más arraigo en la zona y destacada por sus pleitos legales contra las actuaciones urbanísticas no respetuosas con el Parque, en declaraciones a La Crónica del Parque afirmó que “No vamos a dar esto por perdido, todavía queda mucho partido, en los juzgados y en la calle vamos a pelear para echar atrás esta barbaridad”.
El hotel causará graves daños a la fauna y al medio ambiente
De otra parte, el terreno en el que se pretende instalar el hotel está catalogado por la Junta de Andalucía como “C1” que, según el PORN, debe “garantizar el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y minimizar los impactos generados por las actividades que se desarrollan en esas áreas”. Una situación que es especialmente grave, según los ecologistas, porque las aves esteparias de Cabo de Gata están en peligro de extinción por la creciente presencia humana en sus entornos naturales. Recuerdan que el actual cortijo no ha necesitado nunca de agua corriente ni alcantarillado, pero que el futuro hotel sí precisará de ello y que la obra, en la que se incluirá la construcción de nuevos caminos, y su futuro uso tendrá un impacto directo sobre el suelo y la fauna.
EL PSOE también se opone
Los concejales socialistas votaron en contra del proyecto en el pleno municipal del viernes. Para el PSOE, la aprobación del proyecto supone “un circo” del que dicen “no queremos participar”. “Actuaciones urbanísticas en zonas protegidas, que incluso tienen barreras, y que la gente tiene que pagar para poder acceder a ellas no nos parecen procedentes”, afirmó en el pleno municipal Esperanza Pérez, actual portavoz socialista y exalcaldesa de Níjar.
Esperanza Pérez también remarcó que “resulta muy confuso y paradójico que se autorice este hotel y en cambio no se autorice el proyectado en Fernán Pérez, en un lugar de libre acceso y situado a escasos 500 metros de la zona urbana”.
A pesar del rechazo del vecindario de los pueblos del Parque, de las críticas de la oposición y de los ecologistas, desde el equipo de Gobierno insisten en que se limitan a cumplir con la legalidad y que cuando se establezca el correspondiente plazo de alegaciones “se atenderán todas”. “Hablamos de la rehabilitación de un cortijo ya existente, una actuación que es, a tenor de todos los informes técnicos, respetuosa con la legalidad y con el medio ambiente, y que además va a crear puestos de trabajo y a potenciar la calidad de nuestro destino turístico. El Ayuntamiento de Níjar siempre va a estar con el respeto a la legalidad, en la defensa de los intereses de los nijareños y de las actuaciones que impulsen la economía local”, explican desde el Gobierno Municipal.







