Las medusas en España también reciben otros nombres, como aguamalas, malaguas, aguavivas o aguacuajada. Son animales marinos pertenecientes al género celentéreos. Son pelágicos, de cuerpo gelatinoso, con forma de campana de la que cuelga un manubrio tubular, con la boca en el extremo inferior, a veces prolongado por largos tentáculos cargados con células urticantes.
Las medusas se encuentran en todo el mundo, desde las aguas superficiales hasta las profundidades marinas. Las medusas grandes y muchas veces coloridas son comunes en las zonas costeras de todo el mundo. Son de crecimiento rápido, maduran en pocos meses y mueren poco después de reproducirse. Las medusas existen desde hace al menos 500 millones de años y posiblemente 700 millones o más, lo que las convierte en el grupo animal multiorgánico más antiguo.
Las medusas varían desde aproximadamente un milímetro de altura y diámetro de la campana, hasta casi 2 metros de altura y diámetro de la campana; los tentáculos y las partes bucales suelen extenderse más allá de esta dimensión de la campana.
¿Para que sirven?
En algunas culturas, las medusas se comen. Se consideran un manjar en algunos países asiáticos, donde se prensan y salan para eliminar el exceso de agua. Investigadores australianos los han descrito como un «alimento perfecto»: sostenible y rico en proteínas, pero relativamente bajo en energía alimentaria.
También se utilizan en la investigación de biología celular y molecular, especialmente la proteína verde fluorescente que emplean algunas especies para la bioluminiscencia. Esta proteína se ha adaptado como reportero fluorescente para genes insertados y ha tenido un gran impacto en la microscopía de fluorescencia.
¿Cómo pican las medusas?
Las medusas poseen tentáculos formados por células urticantes que usan para capturar presas y como forma de defensa. Estas células contienen una cápsula con un filamento venenoso. Al contacto con una presa, los filamentos se eyectan e inyectan veneno. Los tentáculos de medusas muertas que a veces se encuentran en las playas pueden ser venenosos durante varias semanas.
La toxicidad de la picadura de la medusa varía según la especie. La mayoría de las medusas que encuentran los bañistas provocan picaduras dolorosas y con una sensación de ardor, pero pasajeras. Sin embargo se aconseja a los bañistas salir del agua inmediatamente, porque existe la posibilidad de padecer un shock anafiláctico y ahogarse.
A pesar de la leyenda, las picaduras de la medusa llamada carabela portuguesa y ortiga de mar rara vez son mortales. Sin embargo, las picaduras de la medusa avispa de mar pueden causar la muerte en minutos, por lo que se le considera entre los animales con el veneno más potente en todo el reino animal. Sin embargo, es prácticamente imposible encontrarse una medusa de estos tipos en el Mediterráneo. Las medusas de los géneros Cyanea y Physalia pueden llegar a tener tentáculos de hasta 40 metros que, en contacto con los humanos pueden producir reacciones alérgicas que podrían causar la muerte.
Las medusas llamadas “huevo frito” se ven con cierta frecuencia durante el verano en las costas del Cabo de Gata. Su nombre proviene de su forma, que -con imaginación- asemeja a un huevo frito. No es una especie muy peligrosa, ya que presenta una escasa toxicidad en sus tentáculos. Los efectos del contacto de la piel humana con sus filamentos venenosos son en la mayoría de los casos muy leves y pasajeros, ardor e irritación de la piel. Lo mejor es eludirlas y dejarlas en paz.
A veces nos quejamos de ver una playa infectada de medusas. Pero, ¿sabéis porque ocurre este fenómeno? Entre otros factores, porque la acción del hombre ha reducido mucho a su principal depredador en el Mediterráneo: las tortugas, que se las comen. Como en tantas otras cosas, es la acción humana la que nos trae estos problemas.
¿Qué hacer si te pica una medusa?
Según los consejos médicos, para prevenir su acción tóxica siempre hay que procurar evitar el roce con los tentáculos, porque es a través de ellos como se produce su “picadura”. Nunca se debe lavar la zona afectada con agua dulce. Si hay algún resto de tentáculo adherido a la piel, hay que quitarlo cuidadosamente con unas pinzas. No se debe frotar la zona, porque si lo hacemos estamos extendiendo la zona afectada. Hay que aplicar frío en la zona afectada durante 5 a 15 minutos, metiendo el hielo en una bolsa plástica, para evitar que el agua dulce entre en contacto con la herida.









