El Tribunal de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha declarado improcedente el despido disciplinario de una trabajadora de Mercadona que dio un mordisco a una hamburguesa que se iba a tirar a la basura. En consecuencia, Mercadona tendrá que indemnizarla con 43.099,16 euros o readmitirla. Ni falta muy grave ni una apropiación indebida, «sino un mordisco, como dice el juzgador de instancia, de un producto de basura», dictamina el alto tribunal de la Comunidad Valenciana.
La Sala de lo Social desestima de esta forma el recurso de suplicación de la empresa de Juan Roig contra sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Benidorm que en mayo de 2022 estimó la demanda de la empleada. Resolución que confirma, imponiendo las costas a Mercadona.
Los hechos
La demandante venía trabajando para Mercadona desde junio de 2002 en un supermercado de Finestrat (Alicante). Los hechos enjuiciados ocurrieron el 12 de noviembre de 2021, viernes. Ese día, la trabajadora comenzó su jornada a las 13:30 horas, atendiendo la sección «Listos para comer», que vende al público platos de comida ya preparados. El supermercado cierra al público a las 21:30 horas, pero ella finalizaba su turno aquel día a las doce de la noche, ya que tras el cierre de la tienda se han de reponer productos.
Sobre las 22:05 horas, el gerente del supermercado buscó a esta trabajadora, encontrándola en su sección «Listos para comer» mientras ésta salía de detrás de una nevera, «yendo con la mascarilla anti-Covid bajada y con la boca cerrada, pero llena (masticando)». El gerente le preguntó qué hacía, a lo que ella contestó que «comiendo». Entonces, éste quiso saber qué era lo que comía, respondiendo ella que una hamburguesa. El superior le dijo que no podía hacer eso y le preguntó si tenía el ticket de compra de dicho producto. La empleada le comunicó que «era una hamburguesa de las que habían sobrado en su sección, un producto de rotura». Le enseñó el paquete de la misma y a continuación lo tiró al carro de basura usado para tirar los productos de rotura de la sección.
El precio de la hamburguesa eran 3 euros, si bien al ser un producto preparado y perecedero, al cierre de la tienda al público, desde las 21:30 horas del mismo día, «se inventaría como producto de rotura por caducidad, con destino a la basura». Aquel día se inventariaron tres hamburguesas para tirar a la basura. El gerente comunicó los hechos al coordinador de zona, quien reunió a la trabajadora el 16 de noviembre de 2021, reconociendo ésta lo ocurrido. Dos días después, se le comunicó la carta de despido, con efectos desde aquel mismo día.
La trabajadora, lejos de aquietarse con la decisión, llevó el caso ante la Justicia y el Juzgado de lo Social le dio la razón. Contra la sentencia cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo para unificación de doctrina.







