El senderismo es una de las actividades más demandadas en el Parque Natural del Cabo de Gata. Hay decenas de senderos, con recorridos de duración muy diversa y con muy diferentes niveles de dificultad.
Uno de los recorridos más gratificantes es el de la Caldera de la Majada Redonda, que va desde la aldea de Las Presillas Bajas hasta la caldera de un volcán inactivo, atravesando el corazón de la sierra del Parque Natural.
Se llega al recorrido desde la carretera AL 4200, en dirección a Rodalquilar, antes de llegar a la Isleta del Moro se gira a la izquierda hacia Las Presillas Bajas. Atravesamos el pueblo por su calle principal en dirección a la sierra y el sendero, perfectamente señalizado, comienza donde acaba la calle.
Es una caminata fácil, de poco más de cinco kilómetros de ida y vuelta, y se puede hacer, aproximadamente, en poco más de una hora. El sendero transcurre en gran parte por un cauce seco flanqueado por las ruinas de un profundo pozo y antiguos cortijos y rodeado de naturaleza allá por donde se mire. Un punto particularmente extraño es un automóvil Simca 1000 abandonado, que a los excursionistas les gusta llenar con piedras, tal vez para ocultar algo que está tan fuera de lugar en el camino.
Al final del sendero, unos cien metros después de las señales que señalan el fin del camino, fijándose bien, se podrá observar el cráter de un gran volcán. La vuelta deberá hacerse deshaciendo el camino, ya que no es un sendero circular.










