Los refugios subterráneos de Almería son una compleja estructura que se construyó para proteger a la población de los bombardeos franquistas. Durante toda la guerra hubo un total de 52 bombardeos por aire y mar, en los que cayeron un total de 754 bombas. Por esa razón, las autoridades republicanas decidieron la construcción de unos refugios subterráneos con más de 4 kilómetros de longitud, un quirófano y capacidad para albergar a unos 40.000 personas (los habitantes de Almería en aquella época).
Fueron diseñados por el arquitecto local Guillermo Langle, con la ayuda del ingeniero de minas Carlos Fernández Celaya y el ingeniero de caminos José Fornieles y se convertirían en unos de los refugios antiaéreos más importantes y mejor conservados de toda Europa. Estos refugios soportaron el principal ataque que sufrió la ciudad por la armada nazi, en represalia por el hundimiento de uno de sus destructores en Ibiza.
Es realmente sorprendente el extraordinario estado de conservación de los refugios, que recuerda una red de metro en miniatura. La visita comienza con la proyección de un video en el Centro de Interpretación que se encuentra muy cerca de la Puerta Purchena de la capital almeriense.
En la visita (en la que se recorre algo menos de un 10% de los túneles existentes) también sorprende una parte de nuestra historia más reciente y muy desconocida. Es una buena manera de conocer de primera mano hasta que punto llegó la brutalidad del mal llamado Ejército Nacional (que en realidad sólo era la parte golpista del ejército de la República legalmente constituida y su aliado nazi, y de como se cebaron con la población civil.
También representa una buena manera de conocer la voluntad del pueblo de Almería y de sus ingenieros para resistir los golpistas.
Proyecto de musealización de los Refugios
Hace unos meses, un total de cuatro empresas presentaron sus ofertas para llevar a cabo el proyecto de musealización de estos refugios, con el fin de mejorar la experiencia de los visitantes a este entramado subterráneo de galerías con 4,5 kilómetros de longitud. Según fuentes municipales, el proyecto, estará listo a final de este año.
El objetivo de la actuación es «mejorar y actualizar el espacio» para que, entre otras cuestiones, el visitante pueda realizar la visita «de forma autónoma»; un aspecto destacado, puesto que desde que los Refugios abrieron al público en 2006 sólo son posibles las visitas grupales guiadas.
Esta posibilidad de abrir el espacio a visitas individuales puede repercutir en la afluencia de usuarios a este espacio de la red municipal de museos, que experimenta cada año un mayor número de visitantes.
Según las mismas fuentes, durante el primer semestre del año 2024, furon 25.427 las personas que visitaron los Refugios, convirtiéndose en el segundo más visitado tras el Centro de Interpretación Patrimonial (CIP). En el mismo periodo de 2023 lo hicieron 16.461, lo que demuestra el claro aumento que se está produciendo.
La musealización también incluirá la implementación de recursos como audio-vídeos, guías mediante tablets o descargas de aplicaciones, paneles informativos o elementos audiovisuales. De hecho, las bases para el proyecto plantean un sistema de audioguía con secuencias de realidad aumentada.
Por otro lado, en combinación con el proyecto de musealización, también hay otro proyecto de gafas con realidad virtual, al que el Ayuntamiento destinará unos 30.000 euros, por lo que, en su conjunto, la totalidad del proyecto asciende a más de 120.000 euros.








