La Asociación Equinac es una organización sin fines de lucro cuyo objetivo principal es el de atender los varamientos de tortugas marinas, cetáceos y otros animales marinos en la provincia de Almería. Desde hace semanas, Equinac viene haciendo un seguimiento a la foca Gris bautizada como «Oza», que ronda el litoral de la provincia.
Hay personas que habían informado a Equinac de que “Oza” tenía un anzuelo clavado en su boca, pero en los vídeos y fotos que se habían obtenido hasta el momento no se podía comprobar si era así o no.
Equinac se puso en contacto con el Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil de Almería, para ver si en alguna de las actuaciones de vigilancia que se hacen a la foca por parte de los agentes, se conseguían imágenes más cercanas. La colaboración de este cuerpo fue inmediata, localizando a uno de sus agentes que sí había podido captar más cerca al animal, con lo se pudo confirmar que, efectivamente, lleva un anzuelo clavado en la comisura de la boca.
Equinac informó al Ministerio de Transición Ecológica y a la Junta de Andalucía, así como a los expertos de otra organización especializada, CEMMAcetaceos se valoró que, al menos por el momento, no era necesaria la captura del animal, que podría ocasionarle un cuadro de estrés y daño físico que podría poner en peligro su vida.
No hay que tratar de quitarle el anzuelo
Afortunadamente, la situación del anzuelo no impide al animal alimentarse, tampoco hay signos de inflamación o infección y, con toda probabilidad, ella misma, al rascarse, podrá soltárselo o bien se le caerá solo.
Pero Equinac si ha considerado necesario informar a la ciudadanía de este hecho, dada la repercusión mediática que está teniendo el viaje de esta foca por su paso por Andalucía, para que nadie intente quitarle el anzuelo, ya que se puede producir un desgarro y una herida que se infecte y que después le ocasione una septicemia generalizada que acabe con su vida. De otra parte, la mordedura de una foca es muy peligrosa, no es agresiva, pero es un animal salvaje. Si alguien la toca o le acerca la mano, lo más fácil es que muerda y cause una herida seria.
Además, hay que recordar que estos animales están protegidos y que su manipulación solo puede ser realizada por personal experto y autorizado por la administración competente. Por tanto, ocasionarle cualquier tipo de daño constituye una acción que está tipificada en el Código Penal.
El animal está siendo monitorizado por aire, mar y tierra. Lo mejor que podemos hacer por ella es respetarla y permitir que «Oza» siga tranquila su viaje de regreso al norte.








