De la cocina demoscópica del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un recinto mangoneado por el chef José Félix Tezanos, acaba de salir un plato con los resultados de la Encuesta sobre tendencias y demandas autonómicas, que no ha debido satisfacer a los comensales.
Una comanda, sin embargo, al gusto de los ciudadanos andaluces como mejor libro de reclamaciones respecto a su valoración del actual gobierno regional y también de los posibles candidatos y partidos de la oposición. Un menú al que se advierte la falta de algún hervor en varios de sus platos, si es que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, pretende revalidar el cargo el año que viene.
Los datos son tozudos pues, según el CIS, incluso la intención directa de voto ante unas posibles elecciones en esta tierra son todavía hoy diez puntos por debajo de los cosechados por Moreno en 2021,cuando ganó con el 43,13% de los sufragios. Un descenso que se produce incluso cuando tiene enfrente a una candidata del PSOE, María Jesús Montero, donde menos del 10% de los votantes andaluces la prefiere como futura presidenta de la Comunidad. Un porcentaje de electores todavía inferior al cosechado por su predecesor en la candidatura de las anteriores autonómicas, Juan Espadas.
En el gobierno andaluz proliferan los propagandistas que cada día nos dan sobrada muestra de sus capacidades. Encumbrados desde el púlpito institucional y sin rubor alguno nos enumeran sus proezas y las del gobierno que representan. Discursos insustanciales con datos llenos de palabrería esperanzadora que avanzan en dirección contraria a la realidad que preocupa a la población, como queda reflejado en la encuesta.
Una pesadumbre social que pasa por la mejora de la Sanidad, el desempleo, las políticas de acceso a la vivienda y la mejora de los servicios públicos y sociales, entre otros. Una incertidumbre donde sobran los parlanchines y los resultados siguen siendo escasos. Mientras, una ciudadanía, harta y desencantada, sigue pidiendo a gritos otro hervor en las políticas que ofrecen sus gobernantes a los que, por lo que se ve, todavía les faltan cantidad de ingredientes.








