No me gusta estar en una playa y que alguien me lance humo de tabaco o de su vapeador, entre otras cosas porque me parece un contrasentido ir a las playas a respirar aire limpio y exponerse al humo contaminado y contaminante cuyos perjuicios para la salud, incluida la del fumador pasivo, son harto conocidos. Por eso, miré en la web de la Junta de Andalucía sobre “Playas y piscinas sin humo”, de la Red Andaluza de Servicios Sanitarios y Espacios Libres de Humo de la Consejería de Salud y Consumo y, ¡oh, sorpresa! Entre las de Almería figura la playa de San José (parcial): lo podéis ver en https://www.juntadeandalucia.es/organismos/saludyconsumo/areas/salud-vida/adulta/paginas/playas-piscinas-sin-humo.html
Y allí que me fui. Recorrí toda la playa de arriba abajo, de levante a poniente y ví gente fumando en todas las zonas, poca, es verdad, y colillas en todas las arenas. Alguien miente, o la Junta de Andalucía por anunciar lo que no existe o el Ayuntamiento de Níjar, por comunicar lo que no hace. O ambos a la vez.
Lo curioso es que en Níjar, teóricamente, debe haber playas sin humo desde junio de 2022 en que, en pleno municipal del día 23 se aprobó la propuesta de Unidas Podemos, que entonces estaba en la Corporación, de establecer playas sin humo en el municipio con los votos a favor del mismo grupo, del PSOE (que entonces gobernaba) y de Vox, y la abstención -ojo al dato- del PP. Más de dos años de inacción municipal.
En el mismo 2022 con motivo del día mundial sin tabaco, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), con el apoyo de otros colectivos, desarrolló una campaña con el fin de proponer la declaración como espacio libre de humo y de los residuos del tabaco al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar junto con otros 43 lugares emblemáticos de toda España, con el fin, según, la AECC, de “reducir la contaminación de aire, suelo, agua y sus efectos en los seres vivos, ayudando a la conservación de sus valores naturales y medioambientales y mantener un espacio saludable que respete la salud de propios y visitantes”. Nadie le hizo caso.
En el marco de esa colaboración, la asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar solicitó a los ayuntamientos de Níjar, Almería y Carboneras que se declarasen espacios sin humo todas las playas del Parque Natural, y ninguno se dignó a contestar. Sí contestó la entonces Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, a su delegación territorial en Almería y a la Oficina de Dirección y Conservación del Parque Natural, derivando el tema a la Consejería de Salud y Familias en colaboración con la Administración Local.
Existen dos opciones para regular las playas sin humo: una, adherirse a la citada campaña de la Junta de Andalucía, según la cual dejar de fumar sería una opción voluntaria de los usuarios y, otra, aplicar el artículo 18.1.l de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados que, con el objetivo de frenar la generación de basura dispersa en el medio marino, permite a los ayuntamientos regular las limitaciones de fumar en las playas, con competencias, incluso para sancionar.
Pero, la realidad es que, a día de hoy, en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar no hay ninguna playa sin humo.
Algunos motivos para establecer playas sin humo
- Los espacios públicos, sobre todo las playas, son frecuentados por niños que son más sensibles a los perjuicios del tabaco.
- No es correcto que en un espacio natural se vea como normal el acto de fumar.
- Además del cáncer, el tabaco es responsable de problemas cardiovasculares (enfermedad coronaria, accidentes cerebro vasculares, trombosis) hipertensión arterial, bronquitis crónica, osteoporosis. etc. y favorece el desarrollo de otras enfermedades.
- El humo exhalado puede ser transmisor de enfermedades infecciosas de vías respiratorias al extender los aerosoles más lejos que hablar, cantar o toser.
- Las colillas son uno de los mayores contaminantes del mar y de la arena además de transmisor de gérmenes infecciosos procedentes de la saliva.
- El humo molesta a los demás usuarios de la playa.










