En la provincia todavía hay 62 municipios que no cuentan con sus preceptivos Planes Territoriales de Emergencia Local (PTEL), a pesar de estar obligados legalmente a ello y constituir una herramienta crucial para gestionar las catástrofes naturales, de las que nadie está exento.
Los Planes Locales de Emergencia son esenciales para proteger a la población y las infraestructuras, y para garantizar una respuesta eficaz ante emergencias, especialmente en un contexto donde fenómenos como las DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) se están haciendo cada vez más frecuentes y devastadores en el Mediterráneo andaluz.
Un programa de la Junta de Andalucía incluye guías documentales, consultoría personalizada, y fichas simplificadas para facilitar la elaboración de los planes. A través de estas herramientas, se busca que todos los municipios, incluso los más pequeños puedan cumplir con las exigencias legales y estar mejor preparados para responder ante situaciones críticas. Sin embargo, la responsabilidad recae en los alcaldes y autoridades locales, quienes deben priorizar la aprobación de estos planes en los plenos municipales para garantizar su homologación.
A pesar de ello, los gobiernos municipales de 62 municipios almerienses prefieren no darse por enterados y seguir con la cantinela del “Aquí nunca pasa nada”. Pero después llega el llanto y el crujir de dientes… y pedir a otros que asuman las responsabilidades que les competían a ellos.








