Cittaslow es una red internacional para promover el turismo sostenible salvaguardando la esencia de los pueblos. Su nombre significa ciudad lenta, pero también podría entenderse como ciudad tranquila, un modelo de gestión de poblaciones que debería adoptarse en nuestro parque. Agrupa a más de 200 ciudades en 30 países de todo el mundo, de las cuales 12 están en España, siendo Bubión, en La Alpujarra, el único municipio de Andalucía adherido a este programa.
En un mundo globalizado, los pueblos pierden su identidad, incluso la calidad de vida de sus habitantes. Frente a esta realidad, está este movimiento que constituye también un proyecto de calidad en favor de las próximas generaciones. Agrupa a pequeñas ciudades comprometidas a causar un bajo impacto sobre el medio ambiente con actividades respetuosas con el entorno natural, cultural y social para alcanzar un conjunto de metas que mejoren la calidad de vida de residentes y visitantes, invitándolos a bajar el ritmo, evitar las prisas, apreciar su entorno natural y disfrutar del momento. También de fomentar los recursos propios cuidando del entorno y de preservar la historia y las tradiciones. Aplican una política ambiental diseñada para mantener y desarrollar las características de su zona circundante y su tejido urbano, poniendo énfasis en técnicas de recuperación y reutilización. Para ello los ciudadanos deben recuperar la localidad, no dejarla en manos de las grandes empresas, de las industrias contaminantes, de grandes inmobiliarias y del ímpetu desarrollista, sino que, por el contrario, deben luchar por una ciudad compartida, acogedora, con espacios públicos donde los encuentros sean posibles y con los valores de una comunidad que permite disfrutar de un intercambio positivo y equilibrado de experiencias entre residentes y visitantes.
Apuestan por una agricultura tradicional, por la biodiversidad como fundamento de la seguridad alimentaria y base de la agricultura ecológica y biológica, por potencial los medios de vida tradicionales, en nuestro caso la pesca artesanal, las salinas, etc.: por el consumo limitado del agua como recurso escaso, por la gastronomía típica y productos autóctonos y de calidad. Pretenden revalorizar el patrimonio histórico, reducir los consumos energéticos, promocionar las tecnologías ecológicas, multiplicar las áreas verdes y espacios de esparcimiento, la limpieza de las localidades, priorizando los transportes colectivos y otros medios no contaminantes, la reducción de los residuos y desarrollo de programas de reciclaje, multiplicar las zonas peatonales, potenciar los comercios de proximidad, preservar, desarrollar las costumbres y tradiciones locales y enseñar y compartir en las escuelas y comunidades a crear una mayor calidad de vida.
Esta forma de vida es lo más adecuado para el desarrollo sostenible y duradero de las localidades de nuestro Parque, si bien actualmente no es posible su adhesión al programa porque solamente se pueden acreditar municipios y quizás no sea posible, o no les interese, para todo el municipio de Níjar, por el desarrollo agrícola de las zonas de interior. Otra cosa sería que las localidades costeras, tan diferentes a las del interior y con distintos objetivos, fueran un municipio independiente con la suficiente autonomía para gestionar su desarrollo. Quizás tampoco sería posible en Carboneras, por sus instalaciones industriales y en Almería es imposible porque Cittaslow solo está abierta a ciudades de menos de 50 mil habitantes.
No obstante, se podía, y se debería, adoptar los principios y metodología de este movimiento para salvaguardar el Parque de la voracidad desarrollista de administraciones y empresarios y evitar lo que algunos pronostican como “morir de éxito”.
Teniendo en cuenta que se trata de un espacio protegido, es necesario poner en marcha programas que eviten que la zona se convierta en un parque temático al servicio de la turistificación depredadora y sus consecuencias, como la falta de respeto a las culturas locales, incluyendo la ya escasa arquitectura tradicional y su desaparición, la pérdida de espacios naturales por la urbanización, el abuso de los recursos naturales y su agotamiento, el colapso de los servicios públicos, la contaminación acústica y lumínica, el ocio nocturno desaforado y la consiguiente pérdida de calidad de vida.
Más informacion: https://cittaslow.es/











